No es fácil que el pueblo, la comunidad o un colectivo, docente o laboral, se equivoque cuando en mayoría elige a uno de sus compatriotas, vecinos, colegas o condiscípulos, para que le represente en el barrio, en una organización, o en el gobierno popular.
Sirva este encuentro cercano con uno de ellos, para vencer el silencio que la humildad le impone cuando de hablar de sí misma se trata. Me refiero a la candidata a diputada por el municipio Guanabacoa: Anabel Quezada Reyes, quien tras la indagación, nos cuenta de la génesis de su patriotismo y amor por el magisterio.