Múltiples investigaciones destacan que las mujeres tienen un papel central en los procesos de alimentación de sus familias, por otra parte, suele verse este tipo de trabajo como "un asunto de hombres", y en ocasiones "se desvaloriza la labor de la agricultora".
El Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres alienta la necesidad de estimular el empoderamiento económico femenino y exhorta a "propiciar la participación de las campesinas, sobre todo jóvenes, en fuentes de empleo diversas".