El área de entrenamiento de los equipos nacionales cubanos de tenis de mesa exhibe en la actualidad un nuevo rostro, gracias a la ayuda de la Federación Latinoamericana y el máximo organismo de este deporte en el mundo.
Una reparación integral del espacio destinado para esta disciplina en la Escuela de Formación de Atletas de Alto Rendimiento Cerro Pelado, en La Habana, reactiva la práctica del también conocido como ping pong.
“Es lo que se merecen los atletas y el movimiento deportivo cubano en general. Se ha hecho un gran trabajo, la instalación cuenta con todos los estándares de calidad para alojar tenistas internacionales, desarrollar eventos mundiales, de la región y clínicas también”, comentó el Presidente de la Federación Cubana de Tenis de Mesa, Bárbaro Oliva.
Aunque todavía faltan algunos detalles de embellecimiento y la entrada para los atletas paralímpicos, la instalación cuenta con iluminación led, duchas de agua caliente, azulejos de mármol y elementos esenciales que garantizan el confort.
Oliva puntualizó que por el contexto actual de la pandemia se tuvieron en cuenta los protocolos sanitarios y las condiciones para crear una llamada “burbuja” con los atletas.
A la nueva sala, además se une la donación recibida desde la India, que incluye nuevos implementos como pelotas y raquetas, que se repartirán por toda Cuba, anunció Oliva.
«Estamos repartiendo todo por el nivel de calidad de las provincias y los resultados competitivos, cada cual recibe lo que se gana. En promedio, 100 pelotas y más de seis raquetas”, acotó.
Buenas noticias llegan para el tenis de mesa en un año en el cual la cita bajo los cinco aros de Tokio constituye la principal competencia y los atletas de Cuba buscarán su boleto en el Preolímpico, programado hasta el momento para la primera quincena de abril.