El beisbolito capitalino Juan Ealo, con imagen renovada incluida, se vistió de gala para acoger la final del torneo Pequeñas Ligas de Béisbol, categoría 11-12 años, el pasado fin de semana.
Aunque solo hay un campeón, la paridad en el nivel y la entrega por parte de los conjuntos en disputa fue visible.
El elenco del municipio granmense de Bayamo, a la postre monarca, y su homólogo del municipio Diez de Octubre disputaron el campeonato cual último partido de Serie Nacional, con las garras y la energía de profesionales dentro del terreno, motivados por el triunfo, más allá de saber que el título los catapultaba al evento regional de la categoría en Puerto Rico, el venidero mes de junio.
En juego, además, estaba el amor por el deporte nacional, las ansías de representar a cada municipio de procedencia y el deseo de lucir dignamente y brindar un merecido espectáculo a los aficionados que se dieron cita en el abarrotando el estadio para ver emerger la semilla de la pelota cubana.
Los infantes de Bayamo se llevaron la victoria, en el intermedio entre los dos partidos llevados a cabo para definir al campeón, Osvaldo Vento Montiller, presidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder), conversó con cada conjunto. Les ofrecemos las palabras que dedicó el directivo a los peloteritos capitalinos:
Padres, entrenadores, prensa, atletas de la máxima categoría, espectadores, incluso los curiosos que presenciaban la Serie Provincial en el parque Santiago “Changa” Mederos, no pudieron hacer caso omiso al jolgorio y la festividad que generó un evento en el que los niños-deportistas fueron el centro de atención, y la merecieron por el nivel presentado.
Los directivos e instituciones deportivas que hicieron posible este evento vieron retribuido el esfuerzo en los brazos y piernas de los “peloteros” de los municipios de Bayamo y Diez de Octubre, como una bocanada de la más pura alegría y motivación, para un béisbol cubano que ve en ellos esperanza y porvenir.