Al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, se le recuerda por su constante contacto con los jóvenes, entre los cuales se sentía como uno más.
Ya lo dijo el presidente Salvador Allende: “Ser joven y revolucionario, son una y la misma cosa. Ser joven sin ser revolucionario es hasta una contradicción biológica, pues es imposible ser joven y no ser revolucionario. Y Fidel siempre fue revolucionario y antidogmático”.