El 6 de octubre de 1976 un avión de la aerolínea Cubana de Aviación estalló en vuelo y se precipitó al mar segando la vida a 73 personas inocentes en lo que se califica como el más cruel acto terrorista cometido por la mafia anticubana prohijada, protegida y alimentada por los sucesivos Gobiernos estadounidenses desde hace más de medio siglo.
Rememorando el terrible acontecimiento, la periodista Kiara González Escobar, ofrece la siguiente crónica: