La mayoría de los humanos llegamos a este mundo para cumplir con las funciones vitales de los seres vivos: nacer, crecer, reproducirse y morir. Aun se desconoce la razón por la cual la naturaleza privilegia a algunos con harta genialidad, quienes con su genética, dedicación y esfuerzo le conceden a la humanidad un extraordinario legado. Tal es el caso de Hugo Rafael Chávez Frías, el hombre que comprendió que un pueblo que obra, es un pueblo que puede.