Como el Apóstol, Frank País se hizo maestro, se hizo creador, al obtener el título en la Escuela Normal para maestros de Oriente el seis de julio de mil 953, desde donde, en esta fecha, estableció su trinchera contra la tiranía batistiana. Por eso, en su honor, donde se forjara el extraordinario revolucionario, es hoy monumento nacional.