Florida, 4 jul.- Amigos, había una vez un saco de unas papas grandes y limpias, que durante muchos años gozaron de buena salud y disfrutaron de múltiples derechos, a partir de la unidad, el trabajo conjunto y la colaboración de todas en defensa de un entorno sano a pesar de las múltiples amenazas y agresiones que enfrentaban por vivir libres e independientes, sin venderse ni humillarse ante nadie... Pero sucedió que un día, luego del paso de un aguacero terrible, una de aquellas papas comenzó a pudrirse...
Así comienza un comentario donde periodista Pedro Pablo Sáez Herrera reflexiona en torno a la actuación corrupta e indecorosa de algunas personas en tiempos de pandemia.