Un trabajo de la UCO concluye, tras analizar las concentraciones de plomo en tres especies de interés cinegético, que no existe un riesgo significativo en el consumo de esta carne, aunque advierte de la importancia de la dosis y del número de perdigones que reciba el animal.
Este trabajo se ha llevado a cabo por parte de un grupo de investigadores del que forma parte nuestro paisano Fernando Cámara Martos.
El equipo de investigación ha analizado las concentraciones de plomo en la pechuga de casi 90 ejemplares de zorzales, palomas torcaces y tórtolas europeas, tres de las especies que más interés despiertan en el mundo de la caza. Según los resultados obtenidos, el nivel de este metal en la mitad de las aves analizadas está por encima de los límites establecidos, pero, tal y como sugiere el estudio, "sería un error inferir a partir de este dato que el consumo de esta carne es perjudicial para la salud".