"Me siento carcelera de mi misma en mi propia casa. Estoy cohibida, acosada, no puedo hacer una vida normal. Me quieren echar del pueblo. Es un horror". Así describía Leire su día a día en Panizares a causa de la actitud de uno de sus vecinos. El acoso llegó la pasada semana hasta un supermercado de Medina, según contaba en la llamada que nos hizo. No sale de casa y quiere que todo el mundo se entere de lo que pasa allí. También hablamos de sus abuelos, Concha y Félix, y de los recuerdos de sus días felices en el pueblo. Los corderos de Felicitas y esta precioso foto en el columpio también aparecieron en la conversación.
Días después, llamó su vecino Manuel para replicar las palabras de Leire. Afirmó que lo dicho por ella eran calumnias y difamaciones. Reconoció que desde hace 2 ó 3 semanas toca el claxon cuando pasa por la calleja donde vive Leire. Según dijo "para evitar que se pueda tirar al coche". También negó el acoso en el supermercado. Su intervención, en la que no faltaron los calificativos insultantes, terminó con una apelación a la justicia terrenal y divina.
No todo es tranquilidad en el paraíso.