Medios de comunicación y políticos hablan estos días de la subida del precio de la luz coincidiendo con la última ola de frío. Javier Gutiérrez nos explica aquí el funcionamiento del sistema del combustible marginal que regula las subastas de energía diarias en nuestro país. Es el último, el más caro, el que determina el precio de todo el mix energético. Suelen ser el gas y el carbón, los más caros, los que fijan ese precio. Surge un primer debate sobre si hay que cambiar el sistema o pagar en función del coste de cada una.
¿Puede el gobierno reducir los impuestos de la factura? Sin duda, tenemos un 21 % de IVA, Alemania un 19 %, Italia al 10%, Grecia al 6%... Portugal lo tenía la 23% y lo bajó el pasado año al 6%. "No se entiende que el gobierno diga mentiras al respecto" afirma Javier. Además hay más impuestos sobre productos energéticos que se pueden tocar, uno de ellos el impuesto sobre la electricidad del 5%. De hecho la U.E. recomienda que se bajen. Al margen de esto, también cree que se podría bajar el término fijo de potencia que cobran las eléctricas y que también los ciudadanos lo contratemos ajustándolo más a nuestras necesidades. España tiene uno de los costes más altos para las familias y más bajos para las industrias.
En el fondo todo esto tiene que ver con que la tormenta fiscal anunciada ha parido un ratón, en definitiva con la incapacidad del gobierno de hacer una reforma fiscal de calado.
También hablamos de pobreza energética con datos demoledores con 4 variables: gasto desproporcionado (9 millones), pobreza energética escondida (5,5 millones), temperatura adecuada (4 millones), retraso pago (3,5 millones). Hay una estrategia que puso en marcha el gobierno anterior con el pobre objetico de reducir esas cifras un 25% para el año 2025. Con él todo está más claro.