Hoy, a las 18 horas, despediremos a Julián de Arroyo. Murió ayer, a los 83 años y nos costó creerlos pues siempre le vimos vital, fuerte, afable. Con el pasamos una tarde de febrero de 2010 compartiendo algunas historias de de su vida que hoy recuperamos aquí. Nos habló de la mina que se abrió en Arroyo en 1943. Allí jugaban con las vagonetas, allí subía a llevar comida a los mineros asturianos. También hablamos de las nevadas de antaño. De las bromas, algunas pesadas, que se gastaban...También me habló de Sofía, su madre, una mujer generosa como nadie.