Unas 70 plantas ibéricas se usan como sucedáneos del té. Más o menos la mitad de las 130 especies consumidas en España por sus propiedades digestivas se denominan té en alguna zona del país. La mayoría de estos tés autóctonos suelen recolectarse para el autoconsumo, en el entorno local.
Salvo en el caso de algunas especies protegidas, no hay normas que restrinjan la recolección de plantas medicinales, pero siempre tenemos que ser cuidadosos a este respecto. Solamente en Andalucía y la Comunidad Valenciana se ha regulado hasta cierto punto esta actividad, incluida la recolección de tés como el té de roca, el poleo o la siempreviva y todas las especies de los géneros Thymus (tomillos), Sideritis (zahareñas) y Teucrium (zamarrillas).
Ejemplos de tés silvestres.
• Siempreviva (Helychrisum stoechas)
• Melisa (Melissa officinalis)
• Mejorana (Thymus mastichina)
• Manzanilla (Matricaria chamomila, Chamaemelum nobile)
• Orégano (Origanum vulgare)
• Hinojo (Foeniculum vulgare)
• Tomillo (Thymus vulgaris)
• Romero (Rosmarinus officinalis)
• Espliego (Lavandula stoechas)
• Salvia (Salvia officinalis)