Fueron semillas y viento. Raíces y flor. Fueron árboles un día, mientras silbaba el sol y los tractores ardían en Villarcayo. Que haya madres y padres que saquen a sus hijos de casa en tardes como las de hoy, creo que debería ser puesto en conocimiento del Tribunal Tutelar de Menores. Cerca de 40º al sol, gente que les tira tierra por encima, les moja, les hace andar descalzos...Niños heroicos, padres insensatos.
Queremos gradecer hoy, especialmente, a la famila Valle, los Pinines, que nos hayan cedido la finca y la hayan preparado para esta jornada de Échale cuento. Gracias, amigos.