Me gustaría dejar esta vez una imagen fresca de cerca de este Mi Pueblo Grande: piedra pintada de verdes, manchada de blanco y envuelta en azul… a finales de junio (*). Naturaleza en todo su esplendor, libre y rebosante de vida. Imponente. Pero a la vez frágil, delicada y muy vulnerable sobre todo si cae en manos de unos cínicos protectores de intenciones nada claras que pueden llegar a asestarla un golpe mortal…
Acabo de escuchar por la radio que en el país de “Sólo un Río” su Constitución ha sido suspendida y hombres con armas toman el mando en las calles. La gente en La Plaza parece contenta. De nuevo “Las Masas”…
Falsos protectores… hombres armados para traer la calma… Extrañas paradojas, paradójico mundo. Descansemos por unos instantes en La Música e intentemos comprender. Bien hallado Don Gustav Mahler, bien hallado.
(*)Pinares del Valle del Lozoya, dejados fuera del reciente Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.