Ayer me interesé por contrastar la versión oficial de Valencia Basket respecto a los incidentes que se produjeron a la conclusión del partido en Podgorica. Como sospechaba, porque no es la primera vez que sucede y no será la última, la televisión no enseñó todo lo que había ocurrido. Ni dio repeticiones de la clara falta a Dubi, ni mostró qué pasaba completamente en el túnel de vestuarios.
Vayamos por partes. Joan Peñarroya se indigna por el fallo arbitral pero, sobre todo, porque los colegiados se van de la pista sin darle la mano. Cuando va a recriminárselo, se encuentra con un empleado de seguridad del pabellón del Buducnost que le placa, le empuja y le impide seguir avanzando. Eso no lo vimos en la tele.
No sería lógico, por tanto, que el técnico de Valencia Basket recibiera sanción alguna. Sí estaría bien, en cambio, que Euroliga abriera una investigación para esclarecer qué llevó a un empleado del Buducnost a impedir que Peñarroya se acercara a los árbitros. ¿O es que tenían mala conciencia?