La gran comisión está presente en el Antiguo Testamento. La promesa hecha a Abraham es universal para todas las naciones, toda la tierra, eso implica que la tarea de la Iglesia es a todas las naciones. Otro elemento importante es que el evangelio nos restaura a la posición de dominio de la creación que perdimos en el Edén (Gn 1:28). En otras palabras, la gran comisión es hacia todas las etnias y sobre todas las cosas, es sobre el Reino de Dios, que es más que la salvación de las almas.