Muchos hombres no fueron educados para sentir, sino para resistir, controlar y callar. En este episodio de Susurro de Esperanza abordamos cómo el machismo y los modelos rígidos de masculinidad han desconectado emocionalmente a generaciones de hombres, afectando su identidad, sus relaciones y su capacidad de construir intimidad real.
Exploramos las raíces psicológicas y culturales de esta desconexión, el impacto que tiene en la salud mental, en la vida de pareja y en la paternidad, y cómo una masculinidad saludable no debilita al hombre, sino que lo integra emocionalmente.
Un episodio profundo, confrontativo y educativo, para comprender por qué muchos hombres no aprendieron a sentir… y cómo ese aprendizaje pendiente puede transformarse en sanidad, vínculos más seguros y relaciones más conscientes.