Sus manos se mueven inquietas, de un lado a otro; no nerviosas, sí agradecidas. Parecen volar, tal como vuelan sus recuerdos porque, a sus 72 años, Juan Ramos Guerra se mantiene lúcido y orgulloso de sus canas, las que fueron saliendo poco a poco, luego de una vida entregada por completo al trabajo y a su familia.
Nació en esta ciudad; pero, el destino lo llevó a Macuto, en la zona de Vázquez, actual municipio de Puerto Padre, y después se estableció en la comunidad de La Veguita, a escasos kilómetros de aquí.