Apasionados por el béisbol, muchos son los niños que sueñan con ser
grandes peloteros, grandes managers, y otros, con estar al menos dentro de un
equipo desempeñando algún papel. Tal es el caso de Rolando Ponce de León, quien
fue director del equipo Las Tunas, preparador físico, y ahora se desarrolla como
coach de banca de Los Leñadores.
Rolando, ¿cómo fue su comienzo en el béisbol cubano?
"Como todo niño cubano, siempre me gustó la pelota, aunque no me veía
directamente en el campo. Me fui para La Habana a estudiar y por mi altura y mi
físico les gusté a los entrenadores. Me hice licenciado y regresé para mi tierra
donde comencé cómo director de la liga de desarrollo, ahí fue donde comenzó
todo.c
En el tiempo que se desempeñó como Director del equipo Las Tunas ¿Cuál
fue su mejor experiencia?
"Como director tuve sin sabores, en ese tiempo éramos los sotaneros. Pero la mejor
experiencia que tuve fue en la Sexta Liga de Desarrollo en la que discutimos la final
con los Vegueros de Pinar del Río"
¿Cómo ayudó usted en estos últimos años en los que Las Tunas no ha
salido del podio y es el equipo más estable?
"Pablo siempre me dio la confianza y cuando regresé de una misión en Jamaica, me
convertí en coach. Dirigí el equipo cuando él estaba en otras funciones. Nos
entendíamos bien, tanto con el colectivo de entrenadores, como con los
muchachos. Tuvimos reveses, pero las victorias fueron muchas. Creo que aporté mi
granito, y me quedé con esa satisfacción."
La pasión por el deporte nacional está viva en niños, jóvenes y viejos. Muchos la
aplican en el terreno, y otros desde las gradas, pero al final todos llevamos el
béisbol en la sangre.