Para la Mayor Ailyn Vega de Castro, jefa de la Unidad Técnica de Prevención de Incendios en la provincia de Las Tunas, la carrera de bombero no es simplemente una profesión, sino su razón de ser.
Sus inicios en el servicio se remontan a una temprana edad, constituyendo la única trayectoria profesional que ha emprendido.
Aunque es graduada de Economía, confiesa que nunca ejerció esa carrera. Su vocación siempre estuvo orientada hacia el Cuerpo de Bomberos. “Siempre me gustó los bomberos, tenía mi inclinación”, relata. A los 20 años, logró su objetivo: ingresar al Ministerio del Interior y, dentro de él, al Cuerpo de Bomberos, donde permanece hasta la actualidad.