Desde que la Covid-19 tocó suelo cubano la juventud no ha tenido tregua; en cada frente de batalla ha estado el rostro de la nueva generación que ha hecho honor a su condición creadora. En el futuro, cuando hablemos de lo realizado en pos del bien común y contra esta pandemia, será imposible dejar de mencionar el aporte de los más bisoños.
En las unidades científicas y en el desarrollo de vacunas contra el virus, de voluntarios en los centros de aislamiento, mensajeros de los Sistema de Atención a la Familia, de respaldo a los Consejos de Defensa en cada zona, en las zonas rojas al cuidado de casos graves y críticos de la enfermedad, en los laboratorios procesando las muestras de PCR, en la agricultura, en la digitalización de la información, en los medios de comunicación, en misiones internacionalistas…en todos y cada uno de los ámbitos el protagonismo de la juventud ha sido vital y necesario.