¿Cuáles son las principales corrientes que influyeron en la elite criolla chilena? Para el doctor en Historia y académico de la Facultad de Artes Liberales, Marcelo Somarriva, el discurso reformista tiene que ver con la ilustración española, napolitana, escocesa, la figura de Benjamin Franklin y sobre todo con la naturaleza.
Otro elemento que para el académico fue de gran importancia en este período fue el pensador vasco, Valentín de Foronda, quien fue divulgador de Adam Smith y del pensamiento científico: “he identificado fragmentos y citas completas de este autor en textos criollos chilenos”.
Somarriva sostiene además que el pensamiento reformista pretendía establecer un cambio en el sistema del Imperio, que hubiese un comercio que sea beneficioso para la colonia y la metrópolis, afirmando que las colonias no tenían autosuficiencia económica: Chile estaba bajo tiranía del Perú y con España sigue siendo un comercio donde “nuestro país tiene todo de perder”.
Para el historiador el discurso de la reforma buscaba no una Independencia de España, sino potenciar el ánimo local de hacer ellos mismos las reformas, sin esperar la respuesta de una monarquía que estaba en plena crisis: “está orientada al establecimiento de un orden local, antes de un proyecto republicano la idea era conocer mecanismos para poder gobernar de manera científica los recursos naturales”.
Sobre la figura de Benjamin Franklin, Somarriva sostiene que el norteamericano es un ícono que representa las aspiraciones criollas: “es una figura muy popular que encarna al hombre que se hace a sí mismo con un prestigio tanto en lo político, como en lo económico y científico”.
En cuanto a la naturaleza, desde el clima hasta el conocimiento del territorio, es para el académico UAI, un elemento trascendental que la historiografía ha olvidado. “La Independencia es una especie de cataclismo, de fenómeno natural que permite el restablecimiento de un orden natural que se había modificado artificialmente por el “sistema” que impuso España”, concluye Somarriva.