Sebastián Marset buscaba la gloria como el “10” de un equipo pero terminó alcanzando la fama mundial por un negocio mucho más oscuro: El narcotráfico. De la Intermedia paraguaya a la lista de los más buscados de la DEA: Esta es la historia de cómo el fútbol se convirtió en el camuflaje perfecto para el hombre que movió toneladas de drogas hacia Europa.