Buenos días. Dios hizo tanto al hombre como a la mujer a su imagen: es decir en igualdad de condiciones tanto de dignidad como de valía, con roles diferentes, pero complementarios y esto para el buen funcionamiento del matrimonio. En el pacto matrimonial Dios une con su bendición a la pareja, así que ya no son dos, si uno uno solo y eso que Él juntó, no lo separe ninguno de los dos. Quien adultera, rompe lo que Dios unió; esto es grave, pero se puede restaurar a la manera de Dios. Si no te has casado concientízate con el entendimiento que el matrimonio es una relación de Pacto con Dios y entre la pareja; si estás casado sé fiel hasta la muerte; trabaja, cuida tu matrimonio y como un jardín, riega, abona, desyerba y disfrutarás del color y del aroma de la renovación, de lo contrario la maleza acabará con todo. Dios está para ayudarnos.