POEMA EN SUEÑO
Hemos de considerar que soy yo quien ahora escribe
y eres tú quien ahora escucha, el que escribe,
y quien escucha, son seres del mismo universo,
unos escriben palabras que otros transforman en versos,
los dos son almas unidas sin ser de un mismo poema,
los dos son obras completas escritas por un poeta
por una mano precisa por un mismo corazón.
.
Antes de ser la palabra volaron los horizontes,
a veces fueron los montes, los valles y la esperanza,
a veces fueron fronteras, desiertos desde la infancia,
paramos de nacimiento, soliloquios por ausencias,
lágrimas por sufrimientos, amarguras, duermevelas
y un sinfín de gaviotas volando los pensamientos.
.
Se oyen voces, gritos, ladridos allá a lo lejos,
la noche sangra silencio, eterniza oscuridades,
las sombras se alargan y forman a veces rostros,
se mueven como banderas las páginas de mi poemario,
escribo cada mañana, como adioses, bienvenidas
me alimento de mendrugos, de las salidas,
unos cada vez más duros, los desalientos cosechan abejas en las ortigas.
.
He de dar las alegrías que se quedaron por dentro
y esconder estas las angustias en sombras de los abetos,
abrir el azul del cielo tirar ese negro intento
que la palabra me da, casi siempre en detrimento
de la sonrisa de un niño, volver a escribir de mirlos
de las espumas de mares, de la piel de ella, mi amor,
la musa de mis altares, sacar el sudor del alma
y comenzar a correr, a volar por los trigales
los que soñaba de niño cuando dormía la siesta
tendido bajo mi árbol, bajo el tronco,
a la sombra en mi poema.
.
Chema Muñoz©