No salimos de nuestro asombro. la indignación y la estupefacción se mezclan, mientras nos sentimos desesperanzados. Lo que está sucediendo es pavoroso. Pero la política no es el problema. Así lo veo yo.
No salimos de nuestro asombro. la indignación y la estupefacción se mezclan, mientras nos sentimos desesperanzados. Lo que está sucediendo es pavoroso. Pero la política no es el problema. Así lo veo yo.