En la historia de Jacob y Laban, vemos el abuso constante por parte de Laban hacia Jacob, que no solo se ve reflejado en el cambio de salario que este le hace durante 10 ocasiones, sino también en el engaño al cambiarle a la prometida en la boda.
Al final Dios respalda a Jacob y le deja ver que el había visto todo el abuso cometido por su suegro, estableciendo al final limites sanos en la relación.