A veces la vida no nos trae las cosas tal y como queríamos o incluso nos habíamos preparado. Y lo mismo sucede en los partos. Tamara nos cuenta “los dos diferentes” que vivió, dentro del mismo nacimiento de su hija Adara. El primero en casa, como había soñado… Y el segundo en hospital, intervenida, como nunca quiso ni esperaba.
Lo importante: la CONCIENCIA. Es impresionante cómo nos lo cuenta. Desde luego que cuando hay conciencia hay AMOR. Absolutamente. Os invito a escucharla porque el compartir de su mensaje y cómo lo realiza, a corazón abierto, es un profundo regalo. Más allá de las expectativas y más allá de los acontecimientos. Más allá de todo, cuando gracias a nuestros recursos vamos traspasando lo que nos pone a prueba, hay amor. Y su compartir es una prueba de ello. Que lo disfrutéis.