FUNAM denunció que Nucleoeléctrica Argentina, la operadora de las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse, montó un sistema de espionaje sobre sus empleados para evitar que puedan difundir por redes sociales las fallas de funcionamiento, contaminación radiactiva y demás irregularidades.El Raúl Montenegro, presidente de FUNAM y premio Nobel Alternativo, calificó de “insólita, ilegal y torpe” la Resolución 344/2020 de NASA y exigió “su inmediata derogación”.
“Indudablemente las centrales nucleares de potencia son extremadamente peligrosas. Son instalaciones con muchísimos problemas, con reactores antiguos y pérdidas de agua pasada, como ocurrió en Embalse”, resaltó en diálogo con Póster Central.
Montenegro dijo estar “perplejo” por cómo se blanqueó en una resolución “la censura a los empleados”
“No mucha gente sabe que en el comienzo del funcionamiento de la central hubo un hecho gravísimo. Lo supimos a raíz de una publicación alemana que habló de una falla humana. Nosotros denunciamos la contaminación del personal durante la reactivación de la Central. En ese momento yo estaba en la universidad de California y desde allí lo advertimos”, expresó.
El especialista advirtió que “si un avión impactara sobre la central podría provocar un accidente incluso mayor al de Chernobil”
“El área de impacto de una nube radiactiva es de 500 kilómetros. Nunca nos han preparado para actuar ante un eventual desastre atómico y vivimos a pocos kilómetros de la central. No hay ninguna central de potencia que tenga riesgo cero y un riesgo sísmico en la Provincia”, enfatizó.
Montenegro sostuvo que “no se conoce el riesgo y no nos prepararon para enfrentarlo”...