En el episodio titulado "El Futuro de la Propiedad: Vivir en un Mundo de Servicios", María entrevista a Daniel, un experto en tendencias futuristas. Discuten cómo en el futuro la mayoría de las personas poseerá muy pocas cosas y preferirá contratar servicios. Los automóviles autónomos harán innecesario poseer un auto, ya que ofrecerán transporte rápido y económico sin choferes, siendo fabricados por robots a bajo costo.
Las viviendas serán flexibles y asequibles, permitiendo a las personas cambiar de hogar entre tres y cinco veces en su vida, ajustándose a sus necesidades. Estas casas contarán con servicios comunes como piscinas, gimnasios, lavanderías y áreas sociales como asadores, cines y restaurantes.
El dinero será digital, incrementando el control y la seguridad financiera. Sin embargo, habrá pocos trabajos estables para humanos; la mayoría trabajará como freelancers ofreciendo servicios especializados, ya que la inteligencia artificial y la robótica realizarán la mayoría de las tareas. Los trabajos especializados serán altamente remunerados.
Las empresas serán muy productivas gracias a la automatización, produciendo más a menores costos. Los espacios de trabajo, especialmente bodegas y fábricas, tendrán alta demanda, y los propietarios de estas propiedades serán muy valorados y bien remunerados. La tierra será cada vez más escasa y demandada, ampliando las brechas sociales entre propietarios y quienes carecen de empleo estable.
Estamos en una era de convergencia tecnológica donde la inteligencia artificial, la robótica, la nanotecnología, la biogenética, la computación cuántica y la energía de fusión están redefiniendo la humanidad y el concepto de propiedad, que se orienta más hacia los servicios que hacia la posesión.