* La importancia de estar sensibles a la voz de Dios en medio de nuestras ocupadas vidas.
* Valorar el tiempo con Dios y cómo incluso en los momentos simples se experimenta su presencia.
* La primacía del amor sobre las buenas obras y cómo el poder del Espíritu Santo opera a través de la debilidad humana.
* La invitación a orar por aquellos que necesitan un milagro y a reconocer que el amor de Dios abre los ojos espirituales para ver su obra en el mundo.