¿Qué significa realmente afirmar que*Dios es soberano? ¿Podemos seguir creyendo que Dios tiene el control cuando atravesamos situaciones difíciles que no comprendemos?
En esta predicación, Andrés Muñoz, de la Iglesia Betel de San Fernando, nos lleva a Isaías 46:9-11 para reflexionar sobre uno de los grandes atributos de Dios: su soberanía sobre todo lo creado.
La Escritura nos presenta a un Dios que reina, gobierna y obra conforme a sus propósitos. Nada escapa a su conocimiento, su autoridad o su poder:
«Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.» — Isaías 46:10
A través de diferentes ejemplos bíblicos, vemos cómo esta soberanía se manifiesta incluso en circunstancias que, desde nuestra perspectiva, pueden parecer incomprensibles.
Dios anunció con siglos de antelación el papel que tendría Ciro en la liberación de Israel.
Los hermanos de José actuaron con maldad contra él, pero José pudo reconocer posteriormente:
«Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.» — Génesis 50:20
Y de una manera todavía más extraordinaria lo contemplamos en Jesucristo. Los hombres llevaron a Jesús a la cruz, pero aquellos acontecimientos no frustraron el propósito de Dios: mediante su muerte y resurrección, Cristo llevó a cabo su obra de redención.
Por eso, conocer la soberanía de Dios no debería ser solamente adquirir conocimiento acerca de uno de sus atributos.
Debería transformar nuestra manera de vivir.
Cuando llegan la adversidad, la incertidumbre o situaciones que no podemos comprender, podemos descansar sabiendo que Dios no ha perdido el control.
Esto no significa que entendamos todo lo que sucede. Significa que podemos confiar en Aquel que sí conoce todas las cosas.
Para el creyente, esta verdad debe producir paz, seguridad y descanso, sabiendo que Dios puede utilizar incluso las pruebas para transformarnos, hacernos madurar y cumplir sus propósitos en nuestra vida.
Pero la soberanía de Dios también nos confronta.
Podemos afirmar que Dios es Señor y, al mismo tiempo, vivir intentando adaptar su voluntad y su Palabra a nuestros propios deseos.
Si Dios es verdaderamente soberano, no somos nosotros quienes ocupamos el trono.
Seguir a Cristo significa aprender a someternos a su voluntad, obedecer su Palabra y arrepentirnos cuando nuestros caminos se apartan de los suyos.
Y este mensaje también contiene una llamada para quien todavía no conoce a Jesucristo.
El evangelio anuncia la misericordia y la gracia de Dios manifestadas en Cristo. Dios llama al ser humano al arrepentimiento y a creer en Jesucristo como Señor y Salvador.
Jesús declaró:
«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.» — Juan 14:6
Podemos responder al evangelio con fe y obediencia o rechazarlo en incredulidad, pero no podemos decidir cuáles serán las consecuencias de nuestra respuesta.
▶️ Te invitamos a escuchar la predicación completa y a hacerte una pregunta:
¿Descansa realmente mi vida bajo la soberanía de Dios o sigo intentando ocupar yo su lugar?
Dios sigue reinando cuando comprendemos lo que sucede y también cuando no lo comprendemos.
Dios sigue en su trono.
️ Predicación: Andrés Muñoz
Texto principal: Isaías 46:9-11
⛪ Iglesia Cristo Viene de Algeciras
Domingos
11:00 h
C/ Salamanca 11B — Algeciras (Cádiz)