¿Haces Bien En Enojarte Tanto?
Pastor Arturo Mendoza
Jonás entra en la clasificación de los profetas menores, pero curiosamente Jonás no era un profeta, si nos damos cuenta no nos da profecía acerca de Jerusalén aunque el trabajo que realizó Jonás fue solamente predicar. Dice la Palabra de Dios
Jonás 4:1-11
“ Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.
2 Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.
3 Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.
4 Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?
5 Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.
6 Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera.
7 Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó.
8 Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida.
9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte.
10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció.
11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”
La Palabra de Dios nos muestra una historia, Jonás regularmente es enseñada para los niños, si a los niños les preguntas se la saben de pies a cabezas, saben lo que pasó, saben lo de el gran pez y puede que hasta conozcan mucho mejor que nosotros la historia; es una historia fascinante, algunos han dicho erróneamente que es una parábola, algunos han creído que es una historia que no fue real pero esto es real.
En una ocasión escuché a un predicador que decía “la historia de Jonás es tan real y debemos así como está escrita” que si dijera que Jonás se comió a un gran pez, así deberíamos de creerle; esta historia es tan fascinante, encontramos el mandato de Dios, le dice que vaya a predicar a una ciudad y solamente vemos a grandes rasgos como este hombre se opone, compra un boleto en un sentido completamente opuesto, dice *yo me voy de este lugar*; los Ninivitas eran una nación con la cual tenían mucho pleito los judíos, muchas veces Jonás quizá por esta causa no quería ir a predicar porque decía *¿por qué si ellos nos oprimen, por qué con ellos, por qué Dios quiere tener misericordia de ellos?* pero la Biblia nos dice que Dios es misericordioso y tardo para airarse también.
Así es que quiero desarrollar esta historia y este tema en “¿Haces bien en enojarte tanto?”
El ser humano por naturaleza tenemos muchos sentimientos, tenemos alegría, tenemos gozo, tenemos y uno de ellos en lo que quizá como personas explotamos más es el enojo. Habemos personas que con tantitas cosas que nos digan, como cerillos prendemos rápido, explota algo y así muchos cristianos estamos en la misma condición; hay veces que el hijo llega, hace algo y papá o mamá estamos enojados, los hermanos, y arremetemos contra los hijos; muchas cosas malas se hacen cuando uno está enojado, le habla mal a la esposa, le habla mal a los hijos, a los compañeros de la escuela incluso se les grita, incluso llegan haber hasta golpes,