Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • La Humildad – Hno. Abraham Morales


    La Humildad
    1 Pedro 5:2-6
    2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;
    3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.
    4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.
    5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.
    6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo;
    Dice la palabra de Dios en el versículo 5 “revestíos de humildad”. Cada día tenemos que revestirnos de humildad, es una virtud que Dios quiere darnos, necesitamos ser humildes “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos” y joven tienes que respetar a los ancianos, no les contestes mal. Se ha perdido eso con los jóvenes y niños. En los pueblos aún hay esa cultura de respetar a los ancianos, los tienen en alta estima, pero ahora los jóvenes y niños no les hacen caso. Un adulto le dice a un niño: “haz esto” y el niño se le queda viendo así como ¿por qué me manda?, eso quiere decir que el niño no tiene un corazón humilde. Niño debes de tener un corazón humilde y para tenerlo debes estar sumiso a los ancianos, a tus padres, a veces no quieres porque no eres humilde, eres soberbio, orgulloso y arrogante. 
    Humildad viene de humus que significa tierra, en otras palabras bajeza, entonces una persona humilde es una persona que no está por encima de los demás. Necesitamos aprender a ser humildes.
    Consecuencias que nos trae el no ser humildes.
    1. Vamos a ser avergonzados
    Vamos a ser avergonzados si nosotros no somos humildes, necesitamos ser humildes. Ester 6:6-12 “Entró, pues, Amán, y el rey le dijo: ¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón:” No lo dijo, lo tenía en su corazón, se sentía como que él lo merecía todo. Joven, a veces te sientes que mereces todo, que tu papá te dé todo lo que quieres y a veces también somos así delante de Dios, pensamos que lo merecemos todo. “¿A quién deseará el rey honrar más que a mí? Y respondió Amán al rey: Para el varón cuya honra desea el rey, traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza; y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan a aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey. Entonces el rey dijo a Amán: Date prisa, toma el vestido y el caballo, como tú has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que se sienta a la puerta real; no omitas nada de todo lo que has dicho. Y Amán tomó el vestido y el caballo, y vistió a Mardoqueo, y lo condujo a caballo por la plaza de la ciudad, e hizo pregonar delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey. Después de esto Mardoqueo volvió a la puerta real, y Amán se dio prisa para irse a su casa, apesadumbrado y cubierta su cabeza.” Amán se fue avergonzado. Si no somos humildes tarde o temprano Dios nos va a poner en vergüenza y no solo en vergüenza con unas poquitas personas sino con muchas. El pueblo sabía que Amán no quería a Mardoqueo y él tuvo que pasear a Mardoqueo. Si seguimos con nuestro orgullo y soberbia, Dios nos va a poner en vergüenza.
    2. Vamos a perder lo que Dios nos ha dado
    Daniel 4:28-31 dice: “Todo esto vino sobre el rey Nabucodonosor. Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia, habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? Aún estaba la palabra en la boca del rey,
    1 hr 2 min
  • ¿Cómo Alcanzar Las Promesas De Dios? – Pastor Arturo Muñoz


    ¿Cómo alcanzar las promesas de Dios?
    Hebreos 6:13-20
    13 “Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo,
    14 diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.
    15 Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.
    16 Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación.
    17 Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento;
    18 para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.
    19 La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,
    20 donde Jesús entró por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.”
    Dice la Palabra de Dios “Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo,” ¿Dónde jura por sí mismo?  Génesis 22:16-18 dice “y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová,”  ¿por qué él juró por sí mismo? porque él no podía ni puede jurar por alguien mayor, porque no hay nadie mayor que él. “que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” Dios no solamente le juró a Abraham sino que le dio esa promesa de bendecirlo. Él le dijo: “Te bendeciré” y también le dio otra promesa: “Te multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar” y le hizo una más: “tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.” Y dice el versículo 18 “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” ¿Cuál fue la obediencia de Abraham? Dios le dijo que le diera a su único hijo, a Isaac.  Dios le dio esta orden y muchas veces queremos escuchar la bendición más que la orden: “Señor ¿qué me vas a dar? ¿qué voy a esperar?” El papá le dice a su hijo que barra la cocina pero el hijo dice: “La barro pero ¿Qué me vas a dar?”
    Dios le dijo a Abraham que le diera a su hijo y porque Abraham obedeció e hizo lo que Dios le dijo, Dios le dijo que lo iba a bendecir y multiplicar, y su descendencia iba a poseer a sus enemigos y además las naciones serían benditas.
    Dice Gálatas 3:15-16 “Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade. Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.” De tal manera que Dios le hizo muchas promesas a Abraham, pero la promesa principal de la cual se ha hecho un pacto, un contrato, se ha ratificado, ya no se puede invalidar, ni añadir es el pacto que Dios hizo con Abraham a través de la simiente que iba a ser Cristo de darle vida eterna a aquellos que creyeran en Cristo.
    Hebreos 6:14-15 dice: “diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa. Porque los hombres ciertamente juran por uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento para confirmación.” Cuando hay una boda, ellos dos se prometen que estarán amándose hasta que uno de ellos muera y ese juramento se hace ante alguien que es mayor que ellos que es el pastor o el juez. Dios a través de Abraham nos ha dado un pacto muy especial.
    35 min
  • No Vayas A La Cisterna Sin Antes Ir Al Rey – Pastor Arturo Muñoz


    No vayas a la cisterna sin antes ir al Rey
    Jeremías 38:7-13
    7 Y oyendo Ebed-melec, hombre etíope, eunuco de la casa real, que habían puesto a Jeremías en la cisterna, y estando sentado el rey a la puerta de Benjamín, 
    8 Ebed-melec salió de la casa del rey y habló al rey, diciendo: 
    9 Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, al cual hicieron echar en la cisterna; porque allí morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad. 
    10 Entonces mandó el rey al mismo etíope Ebed-melec, diciendo: Toma en tu poder treinta hombres de aquí, y haz sacar al profeta Jeremías de la cisterna, antes que muera. 
    11 Y tomó Ebed-melec en su poder a los hombres, y entró a la casa del rey debajo de la tesorería, y tomó de allí trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, y los echó a Jeremías con sogas en la cisterna. 
    12 Y dijo el etíope Ebed-melec a Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, bajo los sobacos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías. 
    13 De este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna; y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
    Aquí hay una historia muy interesante acerca de un etíope, un siervo del rey, un esclavo llegado desde muy lejos para servir en el palacio del rey. Y dice la palabra de Dios que está este siervo que escucha lo que se le ha hecho a Jeremías y Ebed-melec pudo haber hecho tres cosas. Al escuchar que Jeremías había sido echado en la cisterna, pudo haberse quedado sentado y haber hecho nada y haber dicho: “¡Qué me importa lo que le pase a Jeremías!, yo estoy bien aquí, no puedo hacer mucho, me quedo acostado en mi cama” y creo que muchas veces ese es el sentimiento que nosotros tenemos cuando vemos que la gente está muriendo sin Cristo, nos quedamos sentados, con los brazos cruzados y decimos: ¿a mi qué? Otra cosa que pudo haber hecho Ebed-melec es haber ido a la cisterna, directamente a dónde estaba Jeremías, pudo haber corrido hasta esa cisterna y buscar algunas sogas y tratar de sacar a Jeremías, pero si tú has tratado de ayudar a alguien a salir de un hoyo, no es fácil. Y la tercera cosa que pudo haber hecho y que si hizo es ir al rey.  Quiero hablar de “No vayas a la cisterna sin antes ir al rey.” ¿Para qué? ¿De que te va a ayudar?
    Hace años cuando mi esposa y yo nos íbamos a casar, solicitamos una visa de prometidos y esta visa sirve para aquel que no tiene residencia o permiso para entrar a Estados Unidos al estar comprometido le den permiso. Estábamos en Ciudad Juárez y hablamos con una persona en el consulado de ahí y me dijo: “No vas a entrar.” Después hablamos con otra y nos dijo de la misma manera y mi esposa dijo: Queremos hablar con el cónsul y las personas se quedaron así como para qué quiere hablar con el cónsul. Queríamos casarnos y vino el cónsul, se sentó, y dijo: Hablen. Hablamos y nos dió la visa de prometidos. Cuando vamos y hablamos al rey, podemos hacer más que si hacemos las cosas por nosotros mismos. Cuando hacemos las cosas por nosotros mismos sin la ayuda de Dios fracasamos, cuando hacemos las cosas sin orar fracasamos, cuando hacemos las cosas sin confiar y pedirle a Dios su dirección nos sale mal. Qué tan importante es primero ir al Rey que ir a la cisterna. 
    Estoy leyendo un libro de un misionero en Ecuador y Perú llamado Klaus y este misionero alemán nació en 1960. Y cuando era niño llevó a su amigo Michael de 10 años a la iglesia. Su amigo escuchó la gran historia de salvación y fue salvo. Alemania estaba dividida: en un lado la Alemania comunista y en otro la Alemania libre y estando las cosas difíciles, él no le dijo a su mamá que había sido salvo. Pero por consejo de Klaus le dijo que comenzara a leer la Biblia. La mamá de Michael comenzó a ver unas cosas diferentes en su hijo y vio que estaba leyendo la Biblia y ella le dijo: “¿Por qué tienes esa Biblia?
    50 min
  • Alcanzando El Corazón De Nuestros Hijos – Misionero Kevin Taylor


    Alcanzando El Corazón De Nuestros Hijos 
    En la segunda Guerra mundial un famoso general estadounidense encargado de todos los ejércitos de Asia, llamado Douglas MaCarthur, dijo en un momento dado que él tenía que ir a otro lugar y en una manera abandonar por un tiempo a sus soldados pero les dio la promesa: “voy a regresar”. Varios meses pasaron, casi dos años y muchos americanos en esas batallas dieron sus vidas y fueron afectados pero ya después de casi dos años al final de la segunda Guerra Mundial, MaCarthur regresó. Él les había dejado con unas palabras en mente ‘’voy a regresar’’. Ese es el sentido que encontramos en Malaquias.
    Dios se queda en silencio por 400 años en que no manda otro profeta o habla en visiones, no está dando nuevas revelaciones, dando este mismo sentido: “Voy a volver” una profecía sobre Juan el Baustista y por supuesto su rol como quien preparaba camino para nuestro Señor Jesucristo, estas son las últimas palabras de Malaquías 4:5-6 “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.”
    Dios desde el cielo ve a la sociedad en que nosotros vivimos con 70% o más con ciertas culturas que no tienen figura paterna en el hogar, ve cuanta violencia y destrucción causan las pandillas que pasan las familias que nunca tuvieron en su propio hogar un padre y salen matándose, vendiendo drogas y Dios ve que un hogar que sin una figura paterna donde no hay corazón para con el hijo, muchos de ellos criados por la calle y solos, Dios desde el cielo dice: “Esa es una maldición en la tierra’’ por supuesto Dios dice: “Yo voy a hacer algo al respecto’’ y gracias a Dios envió a Juan el Bautista y fue enviado para preparar el camino para Cristo y ese era su rol, volver los corazones de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres y que Dios haga lo mismo hoy en día. Todos queremos ser padres en la mayoría de los casos y nos gusta la idea de que tengamos un bebé en los brazos pero después de algunos años, muchos ya no tienen corazón para ese mismo hijo porque le causa molestias, le invade a veces su comodidad, cuesta mucho dinero, tiempo y atención, así mucha gente al principio tiene corazón para su hijo y luego los deja en manos de otras personas o los abandonan totalmente o salen para Estados Unidos y quien sabe que va pasar con los hijos.
    Es tiempo de que nosotros veamos la importancia que como padres tengamos corazones para con nuestros hijos, muchos padres rentan niñeras y no es que necesitan más dinero pero a veces la mamá ya no quiere estar con los hijos y sale a trabajar toda la semana y pone a sus hijos en manos de una niñera para que alguien le cuide los hijos, o los abuelos, tristemente eso es parte de la maldición que la tierra está experimentando, hogares sin figura paterna, hogares sin padres que tengan corazones para con los hijos, entonces tenemos que hablar sobre este asunto y alcanzando el corazón de nuestros hijos.
    Un hombre cristiano no tuvo corazón para con su hijo. Él mismo estaba experimentando un momento duro con su hijo y su hijo a pequeña edad, su padre era cristiano pero un día vio que rompió algo en su casa y él le acostumbró a decir a su hijo: “¿Cuánto vales tú?’’ y el niño contestó: “Papi no valgo nada” y así siempre su padre le decía hasta que un día en una predicación Dios le convenció y cuando su hijo ya tenía 15 años de edad y estaba acostumbrado a ese ambiente familiar con esos insultos y desprecios, en algún momento su papá estaba entrenando a su hijo a hacer algo y cuando su hijo hizo algo correctamente repitió las mismas palabras “¿Cuánto vales tú?’’ y su muchacho se agachó y dijo ‘’No valgo nada’’ y en ese momento el Espíritu Santo le convenció al padre y le dijo: “No, tu vales todo porque eres mi hijo y el que está mal en el hogar no ...
    42 min
  • ¿Cómo Podré Ver La Destrucción De Mi Familia? – Hno. Oscar González


    ¿Cómo podré ver la destrucción de mi familia?
    Ester 7:3-4; 8:6
    3 “Entonces la reina Ester respondió y dijo: Oh rey, si he hallado gracia en tus ojos, y si al rey place, séame dada mi vida por mi petición, y mi pueblo por mi demanda.
    4 Porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para ser destruidos, para ser muertos y exterminados. Si para siervos y siervas fuéramos vendidos, me callaría; pero nuestra muerte sería para el rey un daño irreparable.
    8:6 Porque ¿cómo podré yo ver el mal que alcanzará a mi pueblo? ¿Cómo podré yo ver la destrucción de mi nación?”
    Ciertamente hay muchísimas cosas que podríamos decir al respecto de cómo podemos prevenir el mal a nuestra familia. Hace años estaba en casa y escuché una mala noticia. Mi mamá estaba caminando por la calle 5 de mayo y de repente alguien llegó y le arrancó los aretes y cuando mi mamá me estaba platicando esto, me molesté por lo que había ocurrido y mi primer pensamiento fue: “Si yo hubiera estado ahí, hubiera sido distinto.” Y creo que cualquiera que viera a uno de nuestros familiares que está pasando por una situación difícil o que está corriendo riesgo, no lo pensamos y nos meteriamos pase lo que pase, porque nosotros amamos a nuestra familia. No creo que nadie de nosotros pudiera ver a nuestro hermano, a nuestra mamá o papá y decir: “¡Ay que se las arregle!” y seguir adelante, eso es algo que no podríamos hacer, sino que actuaríamos. El problema es que como cristianos estamos pasando por situaciones así y abandonamos a nuestra familia, dejamos que nuestros hijos hagan lo que quieran, que nuestra esposa esté batallando y nosotros no metemos nuestras manos. Familias han sido destruidas y cualquier familia de la iglesia puede llegar a ser destruida si no hacemos nada al respecto. Cuando tenemos la oportunidad de hacerlo, debemos de actuar.
    Quiero mostrar cinco ejemplos de personas de la Biblia que previnieron el mal que venía a su familia. 
    Dice la Biblia en Génesis 7:1-7 “Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.  Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas vino sobre la tierra. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.” Sabemos que fue una tarea bastante extensa en la que por muchos años, Noé estuvo trabajando para que esta arca fuera construida y nosotros pudiéramos imaginar a Noé levantándose cada día y yendo por la madera, trabajando y preparando esta obra que Dios le había mandado. La verdad es que Noé no podía haberlo hecho solo. Cuando Noé estaba trabajando tenía una familia que lo estaba mirando. Esa familia pudiera haber pensado por causa de que sus amigos decían: “Tu papá está loco ¿Cómo crees que va a venir un diluvio si no ha llovido, y que vaya a destruir este mundo?” y probablemente había malos comentarios, la fe de Noé pudo haber sido puesta a prueba pero ciertamente su esposa y sus hijos estaban viendo lo que hacía Noé y él le dijo a su familia: “Viene un peligro, va a venir un diluvio y vamos a morir todos si no hacemos lo que Dios mandó.” Quizá hubo duda pero por causa de la fe de Noé, decidieron confiar en él, empezaron a hacer de la Palabra parte de sus vidas.
    Hace falta que en nuestra familia se predique, se enseñe que ciertamente hay peligro afuera, no debemos de esperanzarnos de que nuestros hijos puedan ir a la iglesia y que se les enseñe todo lo que deben ...
    36 min
  • La Restauración – Misionero Kevin Taylor


    La restauración
    Gálatas 6:1-5
    1 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.
    2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
    3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.
    4 Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;
    5 porque cada uno llevará su propia carga.”
    Lo que vemos en la palabra de Dios es que hay un énfasis bien claro: que la iglesia tiene una responsabilidad de alcanzar a los que están fuera de la iglesia local. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” “Vosotros sois la luz del mundo” Tenemos una responsabilidad para los que no conocen a Cristo y nuestro ministerio hacia ellos es de regeneración, queremos verlos salvos. La Biblia en este texto nos dice que tenemos una responsabilidad para los de adentro de la iglesia porque los que son salvos no tienen necesidad de regeneración, sino que va haber momentos dentro de la iglesia local cuando un hermano o hermana en Cristo va a ceder a su carne, a las tentaciones satánicas y van a necesitar del ministerio de restauración. La regeneración para el inconverso y la restauración para el cristiano.
    La palabra restauración implica un ministerio de un cristiano a otro cristiano. La restauración no es una palabra que usamos muy común y pensamos que porque Cash Luna o la gente pentecostal usan ciertas palabras tenemos temor de usarlas, Cash ya ha robado cosas de mucha gente pero no nos va a robar de esta bendita palabra y este concepto de hacer el ministerio de restauración. ¿Qué es restauración? Algunas palabras sinónimas son: Reconstruir, reedificar, restablecer, arreglar, remendar, reparar o renovar. Restauración no es construir algo o hacer algo, sino tomar algo que ya fue hecho y construido, que era servicial pero con el tiempo dejó de funcionar, y ver el valor de esta cosa y el potencial de esta, invertir tiempo para que pueda ser bello y útil. La restauración es más que solo ver algo más que roto, manchado y disfuncional y tirarlo a la basura.
    En mi casa la persona que es buena para trabajar en construcción, no soy yo sino mi esposa. Yo soy más creativo y más soñador. Mi esposa es mas de detalles y si algo se rompe, yo quiero botarlo y comprar algo nuevo y mi esposa ve cosas con otros ojos, porque tiene esas cualidades de restauración y cuando yo era pastor en Carolina del Norte, atrás de nuestra casa había un montón de basura y para mí había cosas inútiles y entre esas cosas había muchas sillas de madera malgastadas y yo pensaba que servirían para hacer una fogata. Teníamos una mesa muy chica pero mi esposa fue a home depot y compró un pedazo de madera muy largo y ella la lijó, la barnizó e hizo una bella mesa y con esas sillas que estaba atrás que yo quise quemar, ella las tomó, las lijó y las barnizó y tuvimos una mesa bien elegante con cosas que yo pensaba tirar a la basura.
    Tenemos que considerar este asunto de restauración porque hay cristianos desanimados que han pecado, que viven con una vergüenza en su vida y necesitan el ministerio de restauración porque son valiosos para Cristo, él murió por ellos y derramó sus sangre por ellos, valían tanto para él, que estuvo dispuesto a dejar la gloria, nacer entre animales, morir entre criminales y resucitar en tres días porque esa persona vale y ¡cuanto más como hijo o hija de Dios! y la realidad es que Cristo está en el negocio de restauración. Dice Mateo 12:9-13 “Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano;” Ahora la palabra seca, no quiere decir que no estaba mojado quiere decir que a lo mejor estuvo trabajando en construcción, se cortó un tendón y ya no tenía el uso de su mano.
    1 hr
  • Vosotros Sois La Luz Del Mundo – Pastor Arturo Muñoz


    Vosotros Sois La Luz Del Mundo
    Mateo 5:14-16
    14 “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
    15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
    16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
    1. Es una gran responsabilidad
    Dice Marcos 4:21 “También les dijo: ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo del almud, o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero?” Dios nos está reconociendo como la luz del mundo. No es un título que nosotros debamos llevar de una manera simple, no es un título que debamos quitarnos inmediatamente y decir que no nos gusta, es un buen título, es una gran responsabilidad el ser llamados la luz del mundo. Ahora, nosotros no somos los salvadores, somos los que reflejamos la gran luz, la luz de Cristo. Yo prefiero tener el título de luz del mundo que el de vasija de barro, la luz viaja rápido y llega a cualquier lugar, una luz alumbra y cuando hay oscuridad se disipa, así que no debemos tomar este título en vano
    Dice la Biblia en Juan 8:12 “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”  Juan 9:5 “Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.” Jesus dice: “Yo soy la luz del mundo mientras esté en este mundo” pero luego dice la palabra de Dios que después que se fuera nosotros seríamos la luz del mundo, nos hemos quedado para ser la luz del mundo.
    Juan 12:46 dice: “Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.” Antes eramos tinieblas y no eramos vistos, estábamos sumergidos en el lodo cenagoso, pero ahora Dios nos ha puesto como una luz. Dale gracias a Dios que eres una luz y entonces al ser una luz debes de reconocer esta gran responsabilidad. 
    Para poder ser esa luz a este mundo debemos de reflejar a Cristo para que la gente no permanezca en tinieblas. Este mundo está en una gran oscuridad y cada vez parece que las tinieblas están peor y esto es porque los cristianos cada vez estamos reflejando peor la luz de Cristo, vemos alrededor maldad y pecado, gente cometiendo grandes delitos, alrededor hay nuevas religiones y la gente se está oponiendo al creador y al género que Dios le ha dado, gente menosprecia el nombre de Dios y aun se burlan de él y aún hay iglesias que están dejando la Palabra de Dios, cristianos que no reconocen la Biblia como la palabra de Dios y solo lo que les conviene, lo que les gusta está bien y lo que no, lo hacen a un lado, estamos viendo a una generación que está negando la luz de Cristo, un mundo que se está poniendo más oscuro y ahora es nuestra responsabilidad ser esa luz.
    2. La realidad de la luz
    No puedes esconder una luz, y Jesús nos da unos ejemplos, como una ciudad no se puede esconder porque simplemente no se puede esconder y de la misma manera no se puede tener una luz y esconderla. La palabra de Dios dice: Tú eres una luz y no te puedes esconder. Y a veces nos queremos esconder y a veces estamos opacando la luz que somos, no nos damos cuenta que somos una luz y la gente nos está viendo cuando estamos caminando, gente mira nuestro testimonio y mira nuestro andar, oye nuestro hablar, mira nuestro vestir y conducta, pareciera que queremos dejar esa luz botada a un lado y ser luz cuando nos conviene pero durante la semana no nos gusta ser esa luz. Hay cosas que hacemos que no reflejan la luz de Cristo, hay cosas que hablamos y cómo nos conducimos que no reflejan la luz de Cristo y mejor nos gustaría dejar esa luz a un lado. cuando reconocemos que somos una luz actuamos mejor y no tratamos de escondernos, Adán y Eva se escondieron así. Cuando hacemos algo oculto nos queremos esconder. 
    36 min
  • La Gracia -Pastor Héctor Delgado


    La Gracia
    Efesios 2:8
    “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;”
    Que bendición es saber que somos salvos por gracia. La palabra gracia es un favor no merecido. La Biblia dice que todos nosotros somos pecadores y que no hay justo ni aun uno, no hay quien busque a Dios y que haga lo bueno, todos somos pecadores y dice la Biblia que la paga del pecado es muerte y merecemos la muerte, un castigo eterno en el infierno, pero qué bendición que podemos ser salvos por gracia. 
    Lo que pensamos o creemos o sentimos no cambia lo que Dios dice en su palabra. Dios nos dice que somos salvos por gracia. Algo que hace la diferencia entre la Biblia y otras sectas y  religiones es que somos salvos por la bendita gracia de Dios y no por hacer siete sacramentos. En Atlapexco, Hidalgo cuando la gente muere, debajo del féretro ponen un gallo vivo y cuando terminan de hacer los rezos, ponen al gallo en el pasillo y cuando la gente pasa lo pisan y obviamente muere. Hacen esto porque ellos dicen: “Mientras estamos rezando por ti, ese gallo va a cantarte para que después salgas del purgatorio y después vayas a la gloria.” Pero qué bendición es que somos salvos por gracia y no por hacer otras cosas, o por perseverar como enseñan los pentecostales, o por guardar el sábado y no comer carnitas, o por andar repartiendo atalayas o revistas, somos salvos por gracia y dice la Biblia en Efesios 2:9 “no por obras, para que nadie se gloríe.“ 
    Estaba predicando a una señora y ella tenía la Biblia Latinoamericana y fue salva. Que bendición es que Dios nos dejó su bendita palabra y que cuando él quiere salvar a la gente lo hace a través de su Espíritu Santo y usa su palabra. Y le leí este versículo en su Biblia y decía este versículo porque por un regalo de Dios, nosotros vamos al cielo, no es algo que nosotros hagamos para que tengamos que presumir, es un regalo de Dios. No somos salvos por las obras y dice Gálatas 2:16 “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.“ Qué bendición que somos salvos por la fe, dice Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.“ Estamos convencidos de que creemos en Cristo y el día que muramos vamos a la gloria. No tenemos miedo del coronavirus. “No voy a ir a la iglesia porque me da miedo el coronavirus”, y sé que no vamos a la iglesia porque se nos dijo que no fuéramos, pero no es por la enfermedad, quítese ese miedo y si se muere pues se va al cielo. 
    Somos justificados no por las obras, dice Romanos 5:1 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;” Gloria a Dios por eso y me gusta lo que dice Romanos 3:23-24 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,”
    Fui salvo a la edad de nueve años y creo que vale la pena trabajar con niños. Fui a una escuelita bíblica para niños y el plan de salvación que me dió una hermana fue sencillo: Cristo pagó en una cruz por tus pecados y si le pides con tu boca que sea tu salvador, él va a entrar a tu corazón y jamás se va a salir. 
    La salvación es gratis para nosotros es sencillo pero para él no lo fue y es algo que debemos de entender. Dios tuvo que mostrarnos que tanto nos amaba y nos ama, él estuvo dispuesto a dar a su Hijo para salvarnos.
    Algunos dicen: “Entonces, ¿Dónde quedan las obras?” Dice Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
    28 min

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Escuche y vea predicación que puede cambiar su vida. Cada uno de los sermones han sido preparados para que usted pueda tener un crecimiento espiritual en la Palabra de Dios y para mejorar su vida…