Hay temporadas donde lo más difícil no es comenzar, sino volver a intentarlo después de una decepción.
En este mensaje, “Hazlo Otra Vez,” basado en Lucas 5:1–11, comparto sobre Pedro después de una noche de mucho esfuerzo y ningún resultado. Jesús lo encuentra cansado, con las redes vacías, y le pide precisamente lo que probablemente menos quería hacer: volver a intentarlo.
Quizás tú también has estado ahí. Oraste, trabajaste, creíste, diste lo mejor de ti… y las cosas no salieron como esperabas. Pero tu última experiencia no tiene autoridad para decidir tu próxima respuesta.
Mi oración es que este mensaje te recuerde que una temporada sin resultados no significa que Dios terminó contigo. Si Él todavía está hablando, todavía vale la pena obedecer.
No permitas que la frustración de ayer gobierne tu obediencia de hoy.
Toma la red. Vuelve a creer. Hazlo otra vez.