Cuando el Hijo De Dios se hace hijo de hombre, cuando asume nuestra naturaleza humana; allí comienza a salvarnos, a redimirnos.
Dios comenzó a salvarnos, en el vientre de María.
El adviento nos recuerda que Jesús viene todos los días; cuando la asamblea se reúne en su nombre. Viene en la liturgia, en la Eucaristía como pan de vida eterna.
Preparemos pues, nuestro corazón para que Jesús nazca en nuestros corazones.