Hermanas y hermanos: Hoy, Domingo XXV del Tiempo Ordinario, el evangelio nos presenta a Jesús dándonos una enseñanza que debemos comprender. A través de la parábola del Administrador Sagaz nos dice que los hijos de este mundo son más astutos que los hijos de la luz. Con ello quiere liberar de la actitud victimista ante la desgracia, del pesimismo que genera inactividad, de la falta de creatividad, de la falta de entusiasmo que es perniciosa. Así como el administrador despedido pensó en su futuro, los cristianos hemos de pensar en el futuro eterno.