Hace poco hablé con alguien que llevaba meses trabajando en su proyecto. O al menos eso pensaba. Tenía ideas, había tomado cursos, visto contenido, incluso tenía una libreta llena de apuntes. Pero cuando le pregunté, ¿qué estás haciendo exactamente hoy para avanzar? Se quedó en silencio. Y después de unos segundos me dijo, la verdad no sé por dónde empezar. Y ahí está el punto. No estaba estancado. Estaba evitando decidir. Porque cuando no tienes claridad, tu mente te da opciones, muchas Pero en lugar de ayudarte te bloquean Piensas, analizas, das vueltas, pero no ejecutas Y como no ejecutas, sientes que no avanzas Pero no es falta de capacidad, es falta de dirección Cuando defines una sola línea, todo cambia