encuentra la cajita del tesoro del niño que había vivido allí hace 40 años. Una cajita con un coche de juguete, no sé qué. Dice, mira, encontraré, buscaré, se lo encuentro, al que vivía aquí, le dejaré la cajita y si se emociona al ver la cajita de cuando él era pequeño, decidiré que ayudaré a la humanidad, a la gente, porque sí. Y eso tira 30 minutos de la película. Y es maravilloso, es la mejor parte de la peli. De hecho, el primer acto, hace esta cruzada para encontrar a este tío tal y cual, ve que desayuna en un bar cada día, le deja la cajita allí y ella se esconde en una cabina de teléfono y dice ¿qué pasará? y el público ¿qué pasará? y el tío está ahí hablando como siempre con el barman, con el no sé qué, de la cajita ¡chiribitas en los ojos! empieza a mirar para todos los lados en plan ¿dónde está la cámara? y la Melipolent entra en el bar, está allí, ironía dramática, saco y ella se va a emocionar o no sé qué y el tío se emociona y entonces la Melipolent sale ahí, al minuto 30 de la peli o una cosa así diciendo ¡se ha emocionado! pues a partir de ahora voy a ayudar al mundo, a la gente