Olvídate de las bromas de campamento. En el capítulo de hoy te cuento un relato fantástico donde los gamusinos cambian el saco de basura por la magia de procesar tus pensamientos. Una historia de 60 segundos llena de fantasía (o no) para el concurso de junio de PrestoCast organizado por Joan Boluda. ¡No dejes de escuchar! 🚀
Presto Alex al habla. En el bosque de los susurros habitan los auténticos GAMUSINOS. Unas criaturas, escurridizas de grandes orejas y piel brillante. No se esconden por timidez, sino para trabajar. Su obsesión es escuchar. Una noche, un joven aprendiz de mago se sentó a lamentarse en un claro: "Jamás controlaré el fuego. Mis apuntes son un caos y mis amigos se burlan de mí". De entre los arbustos brotaron tres gamusinos. Al escuchar sus quejas, sus pieles bioluminescentes empezaron a brillar, procesando las palabras del chico. En pocos segundos, Los gomusinos proyectaron en el aire destellos de luz que flotaban como hologramas. El primero organizó mágicamente los caóticos papuntes del mago en su mente. El segundo proyectó una lista de pasos claros para dominar su próximo hechizo. Y el tercero, con un destello dorado, le mostró un eco del bosque que revelaba que sus amigos no se burlaban, sino que preparaban una fiesta sorpresa para celebrar sus avances. Los gamusinos se desvanecieron dejando el bosque en calma. El joven sonrió: no necesitaba apuntar nada, los duendes de la noche ya habían ordenado su mente.