En el año 91, SEGA lanzaría la respuesta Capcom con Street of Raid para Mega Drive, y de ese modo, la compañía del erizo azul redefiniría el género beaten up en consolas para siempre. Aquí acompañábamos a Axel, Adam o Blade, tres policías que, hartos de la corrupción de suciedad, deciden tomarse la justicia por su mano y limpiar las calles del misterioso Mr. X y su sindicato del crimen. Es cierto que el primer Strike of Ray no se desmarcaba demasiado de lo que ya había en el mercado por aquel entonces, pero sí destacaba por una cosa muy concreta, su espectacular banda sonora. El maestro Yusokoshiro mezclaba ritmos de techno y house de forma magistral y exprimía el chip de la consola como nunca antes. Cada combate se sentía como una experiencia sensorial única. Así que si queréis un título divertido y con personalidad, este clásico de las 16 bits os mantendrá pegados a la pantalla. Pero eso sí, mucho cuidado con usar el botón de magia nada más empezar la partida.