Ciertamente que es más fácil escondernos en nuestra zona de confort y no arriesgarnos y es más fácil vivir en la comodidad de nuestro egoísmo que aventurarnos a amar, dar y compartir. Sin embargo quien solo busca cuidar su vida, protegerla y defenderla, la echa a perder. Quien no sigue las aspiraciones de su corazón por miedo a fracasar, ya está fracasando; quien no toma iniciativa alguna por miedo a equivocarse, ya se está equivocando. Cuando escondemos lo que somos y tenemos, nos arriesgamos a perderlo todo. Cuando enterramos lo que hemos recibido, cuando enterramos lo que somos y tenemos, enterramos la propia vida.