Trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) marcharon este jueves a la sede central del organismo, en rechazo a los crecientes rumores de fusión con otros organismos estatales, como el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) o la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Esta maniobra, según denuncian, podría desembocar en unos 1.500 despidos para reducir el personal de esas reparticiones en un 30%.
Julieta Boedo, delegada nacional de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en el INTA, advirtió que, más allá de esta "amenaza de fusión" que podría oficializarse en los próximos días, lo que sí se verifica -en su opinión es una "virtual intervención del organismo" por parte del Gobierno nacional, que a través del Consejo Directivo se "auto vota" competencias de control y funciones que eran propias del INTA.