La legitimidad de los beneficios que aporta el cannabis para uso terapéutico afloran a base de estudios científicos que destacan la eficiencia que tienen los tratamientos con esta planta.
La planta de cannabis sativa o cáñamo, ligada históricamente a las drogas, por la presencia del compuesto THC que actúa en el sistema nervioso central de la persona, va por otro camino. Acá se habla del cannabidiol o CBD, que tiene importantes efectos positivos en la salud en pacientes con determinadas enfermedades, por ejemplo, tiene efectos antiinflamatorios, reduce los niveles de ansiedad, y controla las crisis convulsivas, como la epilepsia refractaria, entre otros.
Entendiendo esto, como un tratamiento alternativo para pacientes con diferentes afecciones, en 2017 Argentina dio el primer paso para darle un marco regulatorio, sancionando la primera ley de cannabis medicinal con el título Investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de Cannabis y sus derivados (Ley 27.350). Y lo reafirmó después a través del Decreto 883/2020, donde "se otorgó la posibilidad a que aquellas personas que accedían a productos derivados del cannabis, a partir del autocultivo, puedan contar con una autorización que les permita realizar esta actividad sin ser perseguidas penalmente (Ley 23.737 de Tenencia y Tráfico de Estupefacientes)", explicó la Dra. Andrea Zayas en la radio de PRIMERA EDICIÓN.