Las ciudades misioneras de la zona sur, principalmente, se acostaron y se levantaron con precipitaciones que fueron aumentando su intensidad con el correr de las horas, que ya dejaron los primeros estragos: arroyos desbordados, calles inundadas, familias afectadas.
"Estamos bajo una lluvia extraordinaria, así se conoce a este fenómeno, que es cuando llueve mucho más de lo normal en pocas horas", comentó Favio Cabello, titular de la Dirección de Meteorología y Prevención de Riesgos Naturales, comúnmente conocido como OPAD.