En medio de la creciente preocupación por la seguridad en Rosario (Santa Fe), sus habitantes enfrentan un clima de incertidumbre que ha transformado radicalmente su rutina diaria. En 2023, se cometieron 258 asesinatos, el 70% de ellos vinculado a la industria del narcotráfico y el sicariato, según datos oficiales, en medio de atentados contra escuelas y extorsiones armadas.
Hoy, la tensión empeora con una ola de crímenes y balaceras con cuatro muertos la semana pasada, entre ellos el colectivero Marcos Daiola y el playero de estación de servicio Bruno Bussanich, ejecutado en su lugar de trabajo en la zona oeste. En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Ricardo, un trabajador de la salud, compartió su experiencia sobre cómo vive la comunidad azotada por la violencia.