En el Día de la Mujer Emprendedora, la misionera Victoria Narváez, creadora del emprendimiento gastronómico Mate y Mandioca, compartió su experiencia, sus desafíos y el crecimiento de una propuesta que ya es parte del circuito regional.
“La idea surgió a raíz de preguntarnos qué podíamos generar como ingreso extra, algo que nos divierta y que tenga identidad misionera”, recordó Narváez, quien lleva adelante el proyecto junto a su esposo Guido. “Dijimos: somos misioneros, ¿por qué salir a buscar afuera lo que ya tenemos acá?”.
El emprendimiento nació de manera sencilla, con lo que tenían a mano. “Muchas veces el emprendedor piensa que le falta algo. Nosotros arrancamos con un horno convector y una mesada de aluminio. Eso fue todo. Pero dimos el paso igual”, contó.