A una semana de la tragedia de Campo Viera, el Ministerio de Salud Pública de Misiones, a través de la Dirección Provincial de Salud Mental, desplegó un trabajo articulado en las comunidades educativas de Oberá y Eldorado para acompañar el duelo de familiares, compañeros y docentes de los jóvenes fallecidos.
“Fue un hecho que generó un gran impacto y movilización en toda la provincia. Entendimos que desde Salud Pública y como parte del Gobierno teníamos que ponernos a trabajar sobre la temática”, explicó Nicolás Aranda, director provincial de Salud Mental.
El funcionario contó que el primer trabajo se realizó en el campus de la UNaM en Oberá, donde “se convocó a una reunión conjunta entre las dos facultades para coordinar acciones y acompañar a los compañeros directos de los chicos”. “Estamos hablando de una comunidad muy grande, donde todos se conocen. Por eso propusimos espacios grupales para poder recordar, charlar y transitar el duelo”, añadió.
Aranda destacó que las intervenciones se hicieron “con un equipo interdisciplinario de la Dirección de Salud Mental, la zona sanitaria y el hospital Samic”, y que se reforzaron los consultorios psicosociales ya existentes. “Lo importante era que los chicos sepan que hay espacios abiertos para quien necesite acercarse”, remarcó.
En cuanto a la comunidad de Eldorado, el director provincial señaló que “también hubo un gran impacto emocional” y que el trabajo se centró primero “en los allegados más directos, ofreciendo espacios de escucha y acompañamiento”. Adelantó que “queda pendiente avanzar con actividades grupales más amplias, como talleres, para quienes sufrieron el impacto de manera más indirecta”.