En noviembre entra en vigencia en todo el país la medida que pone fin a la comercialización de la media res luego de más de 100 años, y que divide las aguas entre el sector cárnico y autoridades.
Dicha resolución obliga a las carnicerías a fraccionar las medias reses en partes que no superen los 32 kilos, con el objetivo de avanzar hacia una mayor eficiencia en la distribución de carne.
La medida provocó una fuerte de división de opiniones de ambos lados, con voces a favor y en contra. Trasladado a la ciudad de Posadas, Abel Motte empresario de la carne, expresó que "hoy el análisis tiene que pasar por la calidad de vida del trabajador de la carne después discutimos el resto".
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones opinó que "el factor común para todas las empresas es el cuidado del empleado, yo estoy totalmente de acuerdo".